El verano está lleno de momentos que queremos recordar: un viaje improvisado, una tarde eterna en la playa, cenas que se alargan hasta la madrugada, ese café con hielo o un atardecer con vistas que parece de película.
Estamos tan centrados en conseguir «esa foto» perfecta que no nos damos cuenta que los recuerdos que más nos gustan no siempre son los más preparados. De hecho, muchas veces son esas fotografías espontáneas, imperfectas y naturales las que consiguen inundarnos de nostalgia.
Pero aún así aquí van unos tips de como mejorar esas fotos y que buscar para transmitir el verano sin perder tu toque personal.
🌅 Foco en la luz

No hay verano sin golden hour.
El amanecer y, especialmente, el atardecer son tus mejores aliados para conseguir fotografías con ese tono cálido y nostálgico tan característico del verano. Una silueta, un contraste, o la luz rellenando una estancia puede ser la foto que buscas.
🥐 Los pequeños momentos

Un desayuno con vistas, un helado, una mesa con amigos, unas gafas de sol sobre la toalla o el libro que estás leyendo también cuentan la historia de tu verano.
Son esas pequeñas fotografías las que, cuando vuelvas a verlas dentro de unos meses, harán que recuerdes cómo se sentía aquel día, no solo dónde estabas.
🌊 Atrapa movimiento

Olvídate de que todo tiene que estar perfectamente enfocado.
Una foto ligeramente movida mientras corres hacia el mar, el pelo al viento, alguien saltando a la piscina o una imagen tomada mientras caminas pueden tener mucho más encanto que una fotografía perfectamente posada.
La imperfección también es estética.
Que tus fotos que parezcan recuerdos, no sesiones
El verano es el momento perfecto para experimentar..
No pienses únicamente en qué fotografía quedará mejor en tu feed. Piensa en qué fotografía querrás volver a ver dentro de cinco años.

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